Preguntas frecuentes
Ocho preguntas sobre qué calculamos, con qué datos y qué no dicen nuestras cifras.
- ¿Son fiables sus análisis?
Si fiable significa que el resultado anunciado se va a cumplir, no, y nadie debería prometerle lo contrario. Lo que sí sostenemos es más estrecho. El método no cambia de un partido a otro, está escrito entero en una página pública y dos lecturas de los mismos datos dan la misma respuesta: no hay nada de azar en ello. Lo que no sostenemos son las entradas. No recibimos ninguna lista de lesionados ni de sancionados, así que cada partido llega al modelo con la marca «ninguno señalado», incluidos aquellos en los que un titular está descartado desde la víspera. Y cuanto más pequeña es la competición, menos histórico hay debajo de la cifra. Un análisis no vale más que los datos que lo alimentan; el nuestro tiene agujeros y preferimos nombrarlos.
- ¿De dónde salen sus datos?
De un único proveedor comercial de datos, y no hay otro. Calendario, marcadores, alineaciones, clasificaciones, estadísticas de partido y cuotas: todo llega de ahí. No rastreamos ninguna web ajena ni recopilamos nada por nuestra cuenta. El reverso se ve enseguida: cuando nuestra fuente se equivoca, nosotros nos equivocamos con ella, y no tenemos una segunda fuente que le lleve la contraria. El estado de un partido, por ejemplo, es un campo que alguien escribe y no una medida tomada en el campo: hay encuentros que siguen marcados como en directo mucho después del pitido final, y los cerramos nosotros mismos pasado cierto tiempo en vez de mostrar un directo que ya no existe.
- ¿Con qué frecuencia se actualizan?
Depende de lo que esté mirando, y las diferencias son grandes. Una página en directo vuelve a pedir los marcadores continuamente. La forma reciente y los enfrentamientos directos no se mueven mientras se juega, así que no se vuelven a pedir sin parar. El caso que conviene conocer es el del análisis previo: se calcula una vez y luego se reutiliza. El que usted abre a mediodía para un partido de las nueve de la noche se produjo sin alineaciones, y así seguirá hasta el siguiente cálculo. Durante el encuentro la lectura puede recalcularse al compás del marcador, un recálculo reservado al plan Pro.
- ¿Qué significa un porcentaje mostrado en un partido?
Una frecuencia, no un veredicto. Cuando una ficha marca un 68 % para el equipo local, dice esto: si esta situación se repitiera cien veces, ese equipo ganaría unas sesenta y ocho. Las otras treinta y dos no son un fallo del modelo, forman parte de la cifra. Un porcentaje bajo no es un mal porcentaje: un 52 % en un partido igualado es información honesta, y un modelo que nunca bajara del 90 % estaría roto. El nivel de confianza no aparece al lado de ese porcentaje: el bloque de análisis no lo muestra en ningún sitio. Se ve en el aviso de después del partido y en sus notificaciones. Es un umbral, no una nota: indica cuánto se separan los tres resultados posibles, no si el elegido acertará.
- ¿Qué diferencia hay entre Free, Fan y Pro?
Free es el acceso público, con publicidad. Fan, por 6,99 € al mes o 49,99 € al año, la quita. Pro, por 12,99 € al mes o 89,99 € al año, abre las tres cosas que nuestros servidores reservan de verdad a ese nivel: el recálculo del análisis mientras se juega, el agente de IA al que usted pregunta, y un resumen personalizado preparado cada noche para las cuentas activas. La página de suscripción expone el resto de la oferta. Lo que ninguna tabla de precios cuenta: el modelo y el método son idénticos en los tres planes. Una suscripción compra lecturas más frescas y herramientas alrededor. No compra una predicción mejor.
- ¿Sus predicciones son consejos de apuestas?
No. Nuestras predicciones son informativas. No damos ningún consejo de apuesta, ninguna cantidad recomendada, ninguna selección para jugar. Las cuotas que aparecen en las fichas vienen de nuestra fuente de datos y están a título informativo. No garantizamos ningún resultado ni prometemos ganancia alguna. Si usted apuesta, la decisión es suya, se toma en otro sitio, bajo su responsabilidad, y se aplica la normativa de su país. Una probabilidad del 68 % significa también equivocarse aproximadamente una de cada tres veces.
- ¿Por qué a veces falta una estadística?
Porque el dato no ha llegado, y una casilla vacía vale más que una cifra inventada. Lo más habitual es que no haya nada que enviar: en las categorías inferiores el histórico de forma escasea, y donde no lo hay el bloque no llega a aparecer. Sin clasificación, al modelo se le avisa de que la posición no está publicada en vez de pasarle una cifra por defecto, y cuál de los dos casos es se nos escapa a menudo. Reunir una jornada de deporte exige además muchísimas peticiones separadas, así que en una noche cargada decidimos qué volver a pedir y qué dejar. Y cuando una petición falla, la ficha se construye sin ese bloque en vez de caerse; una respuesta vacía se trata como sospechosa y se vuelve a pedir pronto, porque suele ser una avería antes que un hecho. El agujero permanente está en otro sitio: no nos llega ningún lesionado ni ningún sancionado, en ningún partido.
- ¿Cómo miden el acierto de sus análisis?
Todavía no de una forma que merezca publicarse, y esta es la respuesta menos favorecedora de la página. Comparar un resultado anunciado con el marcador final se hace sin dificultad, partido a partido. Lo que falta es la serie. No guardamos ningún registro fechado de lo que anunciamos: un análisis más reciente sustituye al anterior, y los antiguos no se conservan indefinidamente. No existe, por tanto, un registro fechado de lo que dijimos antes de conocer el resultado, que es justo aquello sobre lo que habría que construir un porcentaje. Lo que muestra la página de estadísticas es una precisión actual, calculada sobre las predicciones recientes realmente emitidas: es honesta, pero se mueve y no permite reconstruir ninguna serie. Cuando cada predicción quede escrita en el momento en que se produce, la cifra aparecerá con su periodo y el tamaño de su muestra, y no antes.